Rut Capítulo 2

por Hno. Frank Herrera , Febrero 7, 2018

Los lunes, están invitados todos los caballeros para un estudio en la palabra de Dios. El culto empieza a las 6:30 y tenemos el privilegio de poder abrir la preciosa palabra de Dios para aprender de la salvación que nos ofrece a través de Cristo, la vida que debemos de llevar y poder producir frutos dignos de el Señor.

En estas semanas estaremos estudiando el libro de Rut. Y ahora nos tocó el capítulo 2, en el cual pudimos observar y aprender los siguientes aspectos:

  • Rut, en lugar de depender de Noemí o quedarse en casa escondida por temor al rechazo de los judíos; tomó la iniciativa de trabajar, de ayudarle, de ser un sustento para su suegra. (Vv. 2-3)
    En los versículos 4-7 podemos notar cómo Rut atrae la atención de Booz por su buen testimonio, por su ejemplo de esfuerzo y temor a Dios.
  • Cuando Booz tiene su primer encuentro con Rut, le muestra su benevolencia, le provee seguridad de trabajo y protección a su lado. Sin duda que Booz fijó sus ojos en esta ejemplar mujer al verla, pero sobre todo al escuchar el gran testimonio que tenía. (Vv 8-9).
  • Es de notar que esta actitud de Booz conmovió grandemente a Rut, pues ella al dejar la tierra de Moab e irse a tierra de Belén, sabía de antemano que lo que esperaba era burla y rechazo por parte del pueblo judío. Pero ¡¡no, no fue así!! Booz le proveyó todo lo que ella no pensaba y se sentía indigna de recibirlo, de tal manera que se postró a sus pies y le dijo: Yo soy una forastera, ¿por qué he caído en gracia y te has interesado por mí? (Vv. 10) ¡Qué manera de iniciar una relación! ¿No les parece?
  • Este hombre sabía muy bien cómo tratar a una mujer como Rut, le hace ver sus virtudes y así comprender que fue por esto que él ha fijado su interés por ella. (Rut 2:11-12).
  • Ella sin pensarlo dos veces mostró su gratitud y deseo de retribuir a Booz su gentileza. (Rut 2:13). Después de haber padecido necesidad en tierra moabita, Rut encontró abundancia de pan, provista por mano de Booz, quien amablemente le ofreció y garantizó no padecer más necesidad. (Rut 2:14).
  • Rut, no se quedó con la barriga llena y acostada, ¡no! Se levantó del lugar donde comía y se fue a trabajar arduamente hasta terminar su objetivo del día. (Rut 15-17).
  • Luego podemos observar cómo Rut compartió esta grata experiencia con su amiga, su confidente, su suegra y hermana en la fe (Noemí), quien por seguro se sentía orgullosa por la nuera que tenía, y la grata compañía que para ella representaba. Noemí se sentía tan agradecida con Booz, por haber acogido y provisto trabajo y protección para con Rut (Vv. 18-23).

Este capítulo nos da grandes lecciones y ejemplos, de Booz, un hombre de Dios, protector, colaborador, misericordioso y dadivoso; asimismo de Rut, una mujer virtuosa y llena de gracia para con Dios y los demás.

¿En nuestro proceder como hombres y mujeres de Dios, tenemos algo en común con Booz y Rut?

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