El Hno. Raul nos contó hoy su testimonio. Su vida, a pesar de estar convulsionada, perdido, y sin Dios, por la gracia depositada en Cristo el Señor, para que todo pecador pudiera recibir perdón, él Raúl Aguirre, recibió al Señor.

Aprendió que Cristo vino a morir por él para salvarlo. El recibió la promesa de Cristo para su vida. Y hoy este fiel predicador, desde que volvió a nacer de nuevo hace 36 años, es testimonio de la gracia y del gran amor de Dios para con él.

Gracias le damos a Jesucristo porque así como al Hno. Raul, hoy continua salvando a muchos. El te puede salvar.

Cristo es el Salvador.